dimecres, 5 de desembre de 2018

Poema de otoño


 
Hojas caídas

Acaricían mis pasos
las hojas caídas
que hacen del otoño
alfombra sin medida.

Resta el verano 
tras calores sufridas
que nacen de antaño
hervores de vida.

Acurrucan mis huesos
las hojas caídas
que piden al año
canciones de cuna.

Espera el invierno
con grandes nevadas
que crecen de un niño
sueños de primavera.
 
Pepe Baena Iniesta

dijous, 25 d’octubre de 2018

Feliz jueves

Feliz jueves en todos los costados del día, que promete sorpresas en el quehacer cotidiano, que resalta los pequeños detalles en las interrelaciones, que se ofrece para los buscadores de diamantes en los corazones...

Pepe Baena Iniesta

dimecres, 24 d’octubre de 2018

Un poema para una gran mujer que cree firmemente a pesar de su enfermedad

Después de estar el 22 de octubre de 2018 con Matilde, que padece la enfermedad del Parkison, me han brotado de mi pecho estas palabras que no son de desecho:

Matilde

Matilde
de otro mundo,
de otro colorido,
con fe.

Matilde
de otra historia,
de otra lucha,
con fe.

Matilde
de otro canto,
de otro encanto,
con fe.

Matilde
de otra gracia,
de otra estampa,
con fe.

Matilde
de otro rezo,
de otro tiempo,
con fe.

Matilde
de otra sonrisa,
de otra belleza,
con fe.

Matilde
de otro evangelio,
de otro Reino,
con fe.

Matilde
con fe,
de ninguna,
de Cristo.

Pepe Baena Iniesta

dilluns, 8 d’octubre de 2018

Rincones

 
 
Palabras perdidas en las rimas, surgidas andando por calles recóndidas de Granollers, antes de la comida de trabajo de unos cuantos curas (5 de octubre de 2018):

Rincones

Rincones
hechos jirones.
En las tripas,
en las tropas.

Rincones
hechos verdades.
En los cielos,
en los suelos.

Rincones
hechos canciones.
En las sierras,
en las tierras.

Rincones
hechos dolores.
En los hambrientos,
en los sarmientos.

Rincones
hechos clamores.
En las piedras,
en las hiedras.
 
Pepe Baena Iniesta

dimecres, 3 d’octubre de 2018

Poema por un padre

Por motivo del cumpleaños de mi padre José, que el pasado lunes 1 de octubre de 2018 sumó 86 años...

Padre

Padre
de tierra 
de nadie.

Padre
de pueblo
de noche.

Padre
de huella
de viaje.

Padre
de esparto
de a pie.

Padre
de armadura
de roble.

Padre
de trabajo
de siempre.

Padre
de lucha
de emigrante.

Padre
de pecho 
de pobre.

Pepe Baena Iniesta

dilluns, 10 de setembre de 2018

Encuentros poéticos

 
Por motivo del encuentro matinal de hoy (10 de setiembre de 2018), en la calle, con mi cuñada Carmen y mi sobrino Pedro...

A mi sobrino Pedro

El tiempo se abre
como una flor silvestre,
aunque muera el ayer
nunca se vuelve a perder.

Y tú, querido Pedro,
con tu madre al lado,
en la belleza del encuentro,
te fundes en mi abrazo.

Me explicas de una tirada
que estás en tercero de primaria,
haces catequesis en la parroquia,
aprendes a nadar sin prisa. 

Y tú, querido Pedro,
con tu madre al cuidado,
en la inocencia del diálogo,
te ríes con el diente mellado.

El momento se ennoblece
rompiendo todo silencio tenue,
aunque hubo viento fuerte
nunca el nuevo sol se esconde.

Y tú, querido Pedro,
con tu madre de la mano,
en la sorpresa de lo cotidiano,
me dejas tu sonrisa de regalo.
 
Pepe Baena Iniesta

dissabte, 1 de setembre de 2018

Amor de Pastor

 
 
Al acabar los ejercicios espirituales en Raimat (Lleida) sólo me brotan palabras de agradecimiento, acompañadas con retos para seguir caminando, siempre en comunidad, con el Buen Pastor:

Amor de Pastor

Dejándome amar
por ti, Jesús Pastor,
abrazo de verdad
con fraterno fervor.

No de funcionario
ni de mercenario,
no de bibliotecario
ni de becario.

Dejándome querer
por ti, Jesús Pastor,
sirvo con todo mi ser
aunque pase frío o calor.

No de boticario
ni de estrafalario,
no de culinario
ni de ferroviario.

Dejándome amar
por ti, Jesús Pastor,
vivo la comunidad
con pasión y valor.

No de gregario
ni de revolucionario,
no de libertario
ni de notario.

Dejándome querer
por ti, Jesús Pastor,
crezco sin perder
del Evangelio su frescor.

Sí de consiliario
y de solidario,
sí de operario
y de precario.

Dejándome amar
por ti, Jesús Pastor,
renazco en el consolar
a los anclados del dolor.

Sí de trinitario
y de comunitario,
sí de humanitario
e intermediario.

Dejándome querer
por ti, Jesús Pastor,
reconozco por doquier
que soy cura por amor.
 
Pepe Baena Iniesta